El azul es un tejido: seda salvaje cuando le da el sol, lana de traje en la sombra. El cristal plano de zafiro no molesta con reflejos ni de frente. Caja cojín pulida a espejo que parece líquida. Diez.

El vestido
que dio nombre
al reloj
Hacia 1907, en el Palazzo Orfei de Venecia, Mariano Fortuny y Henriette Negrin crearon el vestido Delphos: una túnica de seda plisada a mano, inspirada en el chitón del Auriga de Delfos, que caía libre sobre el cuerpo y liberó a la mujer del corsé. Fortuny entendió antes que nadie que la luz es materia. El Delphos Serie 193 recoge ese testigo: las esferas cambian de tonalidad con cada giro de la muñeca, como el plisado de la túnica, y la geometría afilada de índices y agujas recuerda la aguja del sastre












