D193-BL · CELESTE
Celeste
Azul claro lacado, plano y sin degradado — la esfera más limpia de la serie. La calma de primera hora, antes de que el día opine.
VER MODELO →El rigor de la alta costura, trasladado a la relojería mecánica. Diseñado y ensamblado a mano en España
DESCUBRE LA COLECCIÓNEL MANIFIESTO
“La elegancia es, ante todo, un riguroso ejercicio de proporción y contención. La verdadera sofisticación jamás grita”
Balenciaga y Pertegaz construían sobre el cuerpo con el rigor de un arquitecto: dominio absoluto del volumen, de la caída del tejido y de la tensión de las líneas. Su genialidad no estaba en el adorno, sino en la proporción.
El Delphos Serie 193 traslada esa exigencia de la sastrería a la relojería mecánica. Una caja cojín que es un estudio de proporciones, una esfera sin distracciones y unas agujas afiladas como la punta de un estilete. Montado y regulado a mano en España. Una pieza a la vez.

La caja cojín abandona la simple función de contenedor. Sus perfiles, robustos pero dulcificados, descansan sobre la muñeca con aplomo natural; cada ángulo ha sido suavizado y pulido para que la pieza se deslice sin fricción bajo el puño de una camisa de algodón egipcio. La etiqueta del buen vestir, aplicada al acero.
LA ESFERA
En el centro de la esfera, el contrapunto: agujas e índices aplicados en forma de lágrima afilada, reminiscentes de la punta de un estilete o de la aguja de un maestro sastre. Una geometría tensa, aguda y punzante, que marca el tiempo con la precisión de un corte limpio.
Alrededor, el vacío calculado. Sin subesferas, sin fechador, sin distracciones. Solo el acabado sunburst y los degradados de color, que cambian con el ángulo de la luz como la seda pesada de una corbata.
MOTION · DELPHOS ÓNICE · 20”









LA ESPECIFICACIÓN TÉCNICA
D193-BL · CELESTE
Azul claro lacado, plano y sin degradado — la esfera más limpia de la serie. La calma de primera hora, antes de que el día opine.
VER MODELO →D193-KP · ULTRAMAR
Azul sunburst con fumé al borde. El mar abierto a mediodía, oscureciéndose justo en la orilla del dial.
VER MODELO →D193-KS · ÓNICE
Negro lacado, profundo y especular. El traje de noche de la serie: nada que enseñar salvo la hora.
VER MODELO →D193-KG · BORGOÑA
Carmesí en sunburst y fumé. El rojo que respira en la copa y madura hacia el borde.
VER MODELO →D193-KU · PINAR
Verde bosque en sunburst y fumé. La luz entrando en la arboleda, más honda cuanto más al borde.
VER MODELO →D193-KW · MARFIL
Champán en sunburst. La seda clara del plisado Delphos, girando su destello con la muñeca.
VER MODELO →D193-PK · PÉTALO
Rosa empolvado mate, sin brillo que distraiga. El único de la serie que susurra en vez de destellar.
VER MODELO →D193-XB · BOREAL
Degradado sunburst del esmeralda al índigo. Una aurora contenida en cuarenta y cuatro milímetros.
VER MODELO →D193-XD · CREPÚSCULO
Degradado sunburst del cobre al violeta. El último minuto de sol, detenido bajo el zafiro.
VER MODELO →EN LA MUÑECA









«Un modisto debe ser arquitecto para los patrones, escultor para la forma, pintor para el color, músico para la armonía y filósofo para la medida»


VENECIA · 1907 → 1909
Hacia 1907, en el Palazzo Orfei de Venecia, Mariano Fortuny y Henriette Negrin crearon el vestido Delphos: una túnica de seda plisada a mano, inspirada en el chitón del Auriga de Delfos, que caía libre sobre el cuerpo y liberó a la mujer del corsé.
Su plisado, fino y sedoso, se obtenía con una técnica patentada que nadie ha conseguido igualar. Cuentas de cristal de Murano en mangas y cuello, a la vez adorno y contrapeso para asegurar una caída perfecta. Fortuny entendió antes que nadie que la luz es materia: sus tintes y texturas mutaban con el movimiento.
El Delphos Serie 193 recoge ese testigo. Las esferas cambian de tonalidad con cada giro de la muñeca, como el plisado de la túnica; la geometría afilada de índices y agujas recuerda la aguja del sastre. Un reloj construido con el rigor de un arquitecto y la sensibilidad de un modisto.
LAS NUEVE ESFERAS
Nueve versiones de la misma proporción. Un patrón, nueve tejidos
Un rosa empolvado, mate y contenido, lejos de cualquier estridencia. Recuerda la seda de un forro o el interior de un pétalo. La esfera más inesperada de la colección, y una de las más elegantes cuando se lleva con naturalidad
“El que no pide permiso para llevar color”
CUATRO MANERAS DE LLEVARLO
El esmoquin, el punto de lana, el lino de mediodía y el traje negro. Cuatro guardarropas, cuatro maneras de llevar la misma proporción en la muñeca.

01 · KG — BORGOÑA
El esmoquin
Rojo carmesí que se oscurece hacia los bordes, índices en forma de estilete. Correa de piel negra.

02 · KU — PINAR
El punto de lana
Verde bosque con reflejos dorados, sin una sola distracción en la esfera. Correa de piel negra.

03 · KW — MARFIL
El lino claro
Champán suave sobre esfera prístina, la claridad del lino en verano. Correa de piel negra.

04 · KS — ÓNICE
El traje negro
Negro profundo que cede el protagonismo al destello de los índices. Correa de piel negra.
